PARÁMETRO RIGIDIZACIÓN

La rigidización hace referencia a las construcciones u obras civiles presentes en la playa, que ejercen un contraste positivo o negativo con el paisaje y el funcionamiento del ecosistema como satisfactor de las necesidades de ocio de sus usuarios.

 

Metodológicamente este parámetro se valora mediante la aplicación de una matriz de valoración de impactos y una encuesta de percepción.

 

En el primer caso, la matriz se aplica de acuerdo al tipo de playa (playas naturales, playas naturales alteradas, playas urbanizadas o medianamente rigidizadas, playas rigidizadas y playas con alto grado de rigidización) puntuando once (11) criterios de evaluación (naturaleza, intensidad, extensión, momento, persistencia, reversibilidad, recuperabilidad, sinergia, acumulación, efecto y periodicidad ) para un listado de evidencias de impactos que varían dependiendo de la tipología de playa identificada previamente, esto permitirá calcular la importancia de la rigidización que puede tomar valores entre trece (13) y cien (100) que a su vez se utiliza para calcular el ICAR.

 

En cuanto al segundo criterio de evaluación del parámetro, se trata de una encuesta de percepción en la cual se solicita al usuario de playa que reconozca si se encuentra afectado o beneficiado por la rigidización y en caso afirmativo se le indica que valore su grado de afectación o beneficio de acuerdo a una escala Likert (1-nada, 2-poco, 3-medio, 4-alto y 5-muy alto). El resultado de la encuesta también se toma para calcular un ICAR, el cual se pondera junto al ICAR calculado en función de la importancia de los impactos identificados en la matriz, para así obtener un valor final para el indicador.

guajira

 

En primer lugar, se debe aclarar que la Playa de Mayapo fue clasificada como Tipo 1 (Playas Naturales) y la Playa de Riohacha como Tipo 3 (Playas Urbanizadas o Medianamente Rigidizadas), en función de esto, en ambos casos el valor del indicador obtenido se ubicó en el límite del estado óptimo para la calidad ambiental recreativa. En los dos casos valorados se encontró que la importancia calculada para los impactos de rigidización identificados, era relativamente alta arrojando de esta manera un valor del ICAR más bajo en comparación con el registrado a partir de las encuestas de percepción aplicadas, en las cuales los usuarios de las playas monitoreadas manifestaron en general sentirse nada o poco afectados por los impactos generados por la presencia de infraestructuras y equipamientos propios del fenómeno de rigidización en playas. De acuerdo con lo anterior, al incorporar los dos resultados al cálculo final de un ICAR para el parámetro, los resultados finales se sopesaron para poder obtener de esta manera un valor relativamente favorable.

ATLÁNTICO

 

En primer lugar, se debe aclarar que para el caso de este departamento las playas fueron clasificadas como Tipo 2 (Playas Naturales Alteradas), en función de esto, en ambos casos el valor del indicador obtenido se ubicó en el límite del estado óptimo para la calidad ambiental recreativa. En los dos casos valorados se encontró que la importancia calculada para los impactos de rigidización identificados, era relativamente alta arrojando de esta manera un valor del ICAR más bajo en comparación con el registrado a partir de las encuestas de percepción aplicadas, en las cuales los usuarios de las playas monitoreadas manifestaron en general sentirse nada o poco afectados por los impactos generados por la presencia de infraestructuras y equipamientos propios del fenómeno de rigidización en playas. De acuerdo con lo anterior, al incorporar los dos resultados al cálculo final de un ICAR para el parámetro, los resultados finales se sopesaron para poder obtener de esta manera un valor relativamente favorable.

bolívar

 

En primer lugar, se debe aclarar que la Playa de Bocagrande fue clasificada como Tipo 5 (Playas con Alto Grado de Rigidización) y la Playa de Punta Arena como Tipo 3 (Playas Urbanizadas o Medianamente Rigidizadas); en función de esto, para el primer caso, el indicador obtenido se ubicó en un estado de control, el cual sugiere tomar medidas de gestión adecuadas para mejorar y evitar que la calidad ambiental se vea afectada negativamente; y para el segundo, se obtuvo un valor del indicador en estado óptimo. En Bocagrande se observó un proceso de rigidización extensivo e intensivo motivo por el cual los valores de importancia para los impactos identificados fueron bastante elevados, aspecto que contrasta con el hecho de que los usuarios de la playa manifestaron sentirse poco o nada afectados por este fenómeno. En cuanto a la Playa de Punta Arena, la situación identificada fue mucho más favorable, tanto para los impactos identificados, así como para la percepción de los usuarios de esta, pues en ambos casos se obtuvieron valoraciones positivas que permitieron obtener un indicador estable.

MAGDALENA

 

En primer lugar, se debe aclarar que Playa Blanca fue clasificada como Tipo 2 (Playas Naturales Alteradas) y la Playa de Pozos Colorados como Tipo 3 (Playas Urbanizadas o Medianamente Rigidizadas), en función de esto, en ambos casos el valor del indicador obtenido se ubicó en un estado de control, el cual sugiere tomar medidas de gestión adecuadas para mejorar y evitar que la calidad ambiental de estos destinos se vea afectada negativamente. En los dos casos valorados se encontró que la importancia calculada para los impactos de rigidización identificados, fue relativamente consistente durante los monitoreos realizados, adicionalmente, los usuarios en términos generales manifestaron sentirse poco o medianamente afectados por la rigidización presente en las playas estudiadas.